La Hermandad de Labradores, Paso Azul estrenará el carro del Ángel Caído el Viernes Santo
El Paso Azul culmina un año histórico en su taller de bordados, marcado por la intensa actividad, la formación de nuevas bordadoras y el estreno de más de medio centenar de mantos, trajes, capas e indumentarias de los personajes que enriquecerán nuestros desfiles
La Hermandad de Labradores, Paso Azul culmina un año histórico en su taller de bordados, marcado por la intensa actividad, la formación de nuevas bordadoras y el estreno de numerosas piezas que enriquecerán nuestros desfiles. En concreto, se trata de más de medio centenar de mantos, trajes, capas e indumentarias de los personajes de la procesión que se estrenarán este año. Además, es de destacar que el Paso Azul hará desfilar estrenos de mucha categoría en cada uno los cuatro grandes desfiles de la Semana Santa lorquina.
El principal estreno, una de las incorporaciones más ambiciosas de los últimos años, tendrá lugar durante la procesión de Viernes Santo cuando entre en escena el nuevo carro del Ángel Caído. Una obra que actualiza y refuerza el conjunto del Triunfo del cristianismo, eje simbólico del cortejo azul, y cuyo estreno supone la recuperación y reinterpretación de la idea plasmada a comienzos del siglo XX por el gran director artístico de nuestra hermandad, Francisco Cayuela Sánchez.
El Ángel Caído desfilará sobre un carro tirado por siete caballos cuyos jinetes representarán a los pecados capitales (envidia, lujuria, avaricia, gula, soberbia, pereza e ira) configurando una potente alegoría visual del mal sometido, en contraposición con la victoria de la fe cristiana.

Los mantos, que concentran la mayor carga de bordado de todo el conjunto, son de corte asimétrico están realizados sobre dos piezas de terciopelo: una negra que se emplea como base y otra de color que sirve para identificar cada pecado, y que está presente en el interior de unas volutas que aparecen en las siete piezas, de forma que todas compartan unos motivos icónicos que sirvan de base para la composición.
Desde el comienzo del proyecto, el diseño de estas piezas se planteó con la intención de que cada una de ellas incluyera una referencia más o menos explícita a la obra de Francisco Cayuela. Para ello, se han explorado muchas de las soluciones compositivas y los juegos ornamentales que el artista empleó en sus bordados tanto en oro como en seda. Así, encontramos estas referencias en detalles como las águilas que protagonizan el manto de la envidia, asociado al color blanco; la singular técnica de la veladura con oro empleada en el manto de la ira (granate); la presencia de motivos centrales realizados en canutillo de oro o plata matizado en seda (mantos de la avaricia y la pereza, dorado y verde, respectivamente); la combinación del oro y la seda en los motivos centrales de los mantos (mantos de la gula y la soberbia, anaranjado y morado, respectivamente), y, por último, la incorporación de una escena figurativa en sedas matizadas, presente en el manto de la lujuria, la cual fue una de las aportaciones decisivas de Cayuela y del Paso Azul al desarrollo del bordado lorquino y del concepto de procesión que hace célebre a nuestra Semana Santa.
El proyecto, desarrollado durante dos años por la Comisión Artística junto a diversas áreas de la hermandad, destaca por su riqueza conceptual, su complejidad técnica y la integración de distintas disciplinas artísticas. El carro incorpora numerosos elementos ornamentales con un planteamiento cuidado y medido, atento a la calidad de los detalles y al encaje conceptual y simbólico de cada uno de los componentes.
Paralelamente, la carroza del Triunfo del cristianismo ha sido renovada con la incorporación de las cuatro virtudes cardinales (prudencia, justicia, fortaleza y templanza), que sustituyen a los pecados en su disposición frontal, reforzando el mensaje de la victoria del bien. Las cuatro figuras visten trajes con telas ricas y detalles bordados de gran preciosismo, portando cada una un atributo propio de su iconografía. Asimismo, se ha renovado la indumentaria del arcángel San Miguel e introducido importantes novedades en el acompañamiento musical del conjunto.
En definitiva, el conjunto del Ángel Caído y las transformaciones en el grupo del Triunfo consolidan una visión renovada de la procesión, que combina tradición e innovación como es costumbre en el Paso Azul. La propuesta profundiza en el carácter catequético y simbólico del desfile, ofreciendo una reflexión estética y espiritual sobre la lucha entre el bien y el mal y la victoria de la fe cristiana.
Pero, la actividad en los talleres del Paso Azul ha sido frenética durante este año y, además, de la renovación del grupo del Triunfo del Cristianismo, destacan los doce nuevos mantos de la infantería romana de la Legión VII, realizados en canutillo de oro sobre terciopelo e inspirados en la estética de la Roma imperial; el nuevo banderín de la Agrupación Musical Mater Dolorosa, que incorpora una rica ornamentación simbólica vinculada a la identidad del Paso Azul, once nemes bordados para los maromeros de la Reina Meiamén del Domingo de Ramos o los tres trajes de egipcia realizados en el taller de la Asociación Nuestra Señora de los Dolores.
Además, con motivo del XXV aniversario del Cristo de la Coronación de Espinas, se han incorporado importantes estrenos como el nuevo cuerpo de acólitos que ya lo acompañó el pasado 15 de noviembre en la Magna Procesión de Murcia y una clámide bordada de gran valor artístico y simbólico.
El ejercicio también ha incluido trabajos para otras hermandades, como el estandarte del Nazareno para la Cofradía de la Expiración de Huéscar. Además, se continúa trabajando en el ambicioso proyecto del bordado del nuevo palio de la Virgen de los Dolores.
Otra de las acciones a destacar y poner en valor por parte del Paso Azul es que, durante este periodo, la hermandad ha consolidado su apuesta por la formación y el relevo generacional a través del programa experiencial “Bordados de seda y oro”, desarrollado en colaboración con el Servicio Regional de Empleo y Formación (SEF).
Con estos logros, el Paso Azul reafirma su compromiso con la excelencia, la innovación y la preservación del bordado como una de las señas de identidad fundamentales de la Semana Santa, consolidando su taller como un referente en el ámbito artístico y cultural y trabajando siempre para mantener y reivindicar la técnica tradicional del bordado tradicional lorquino.














![[GALERÍA] Un orbe para tocar el cielo](https://i0.wp.com/blog.pasoazul.com/wp-content/uploads/2015/02/IMG_5892.jpg?resize=198%2C143&ssl=1)








