Historia

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Daños que sufrió el Conjunto Monumental de San Francisco tras los terremotos del 11 de Mayo de 2011.

«Catástrofe en San Francisco. La Virgen de los Dolores a salvo» Así la página web del Paso Azul titulaba la noticia el mismo día de los seísmos para tener informado a todo el pueblo azul:

El segundo de los terremotos que el pasado día 11 de Mayo sacudió Lorca, ha causado gravísimos daños en la Iglesia de San Francisco. Se ha derrumbado parte de la cúpula y la torre está en ruinas, aunque según los últimos informes técnicos puede ser posible su restauración. LA VIRGEN DE LOS DOLORES, EL CRISTO YACENTE Y EL MISTERIO DE LA CORONACIÓN DE ESPINAS SE ENCUENTRAN A SALVO .

Acto seguido se decretó luto oficial en la Hermandad con lo que se quedaban anulados todos los actos del Paso y su Fundación, así como el concurso fotográfico, el ciclo de cine y el aplazamiento de las elecciones a presidente de la Hermandad. 

Desde el día 26 de mayo, se habilitó una sala en el Museo, que sufrió escasos daños, para que el pueblo azul y los lorquinos pudieran ir a ver a la Virgen de los Dolores y al Cristo Yacente, a sus pies, tras los duros y amargos días posteriores al terremoto.

El Santísimo Cristo de la Coronación de Espinas fue trasladado a la Nave del Paso, y más tarde al Museo del Paso Azul para que fuera posible su visita.  

 

 

Campanario y fachada de la Iglesia de San Francisco 

La fachada , y en especial la torre franciscana sufrieron graves daños, en un principio, la torre había sido declarada en ruina.

En los días posteriores, los técnicos se centraron en cuestionar la posibilidad de de salvar la torre ya que parecía posible su colapso, con el peligro que ello suponía para las personas y el entorno que la rodea.

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La actuación que se llevó a cabo fue complicada, se barajó la posibilidad de demoler sus dos cuerpos superiores, pero en el intento de no actuar de forma definitiva, subieron al campanario y observaron que estaba atada por vigas de madera de gran escuadría  en buen estado, que conseguían mantener la estabilidad de la torre y del chapitel existente sobre ella. Visto esto, se inició la tarea de zunchar la torre a base  de atirantamientos metálicos y por otra parte restituir la clave  del hueco del campanario que da a la calle corredera, de la misma manera, apuntalar el  que mira hacia la Plaza Colón .

Se recuperaron también la veleta y el orbe de la Iglesia que se desprendieron de la estructura.Fueron momentos de máxima tensión , siendo una de las operaciones mas peligrosas, ya que al extraerla, podría provocar nuevos daños a la torre.

Después de esto se procedió a andamiar la torre del campanario para su posterior restauración.

Más imágenes del exterior e interior del campanario:

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La fachada exterior de la Iglesia también albergaba desperfectos: visibles fisuras y desplazamiento en alguno de sus sillares:

Iglesia de San Francisco

Fue una de las Iglesias más afectadas. Tras los fatídicos terremotos, la Iglesia de San Francisco y todo el conjunto monumental que la rodea, quedó gravemente dañado, en especial, elementos muy significativos de éste, como la cúpula y torre de la Iglesia y zonas del antiguo hospital del San Juan de Dios.

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 Tras los temblores se pudieron captar dos imágenes en las que se observa como 2 de las tallas situadas en la parte superior del retablo del altar mayor no se salvaron de las sacudidas, también podemos observar la caída de cascotes al suelo.

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Se erigieron sistemas de andamios sobre los arcos del crucero que actuaron de puntales, para asegurar la estabilidad del templo, y para comprobar si se encontraban en buen estado.

 Andamios en uno de los arcos del crucero.

 Estructura de andamios en el crucero

En el interior de la Iglesia, las pilastras habían resultado dañadas, la cúpula y otros elementos estructurales habían sufrido desprendimientos y colapsos parciales,  los cuales dañaron los retablos barrocos y otros elementos de gran valor.

La nave central, las capillas laterales y la fachada también estaban especialmente deterioradas y durante un periodo de tiempo se estuvo comprobando, día a día, que la Iglesia estuviese estructuralmente estabilizada y no sufriese desplazamientos de ningún tipo.

Este control se llevó a cabo a base de mediciones realizadas por los técnicos especializados con el fin de estudiar si se daban desplazamientos diferenciales como estaba sucediendo en otros templos de la ciudad. Se encargaron también estudios geotécnicos para conocer el estado del suelo, haciéndose comprobaciones de todo tipo.

 En esta foto podemos observar los daños sufridos en las pilastras de las capillas laterales

 De la misma manera, se hallaron pinturas en algunos muros de las capillas laterales

 Muro de fondo del coro

 Desprendimiento de parte del marco de los vanos que se encuentran en los muros laterales del altar mayor

 Como podemos ver en esta imagen la nave central también sufrió graves desperfectos

Retablos:

Los terremotos del pasado 11 de mayo y las constantes réplicas han producido numerosos daños y de grave importancia en prácticamente todos los bienes del interior de San Francisco. Los retablos sufrieron pérdidas de soportes, policromías y desplazamientos de su ubicación natural.

El Retablo Mayor de 1694, obra de Ginés López, mostraba un estado que los expertos calificaron como «deficiente». Sufriendo un desprendimiento del emplazamiento original en algunas zonas determinantes para la sujeción de los cuerpos. El desprendimiento de la cúpula derivó en la pérdida de soporte tanto a nivel de talla como de capa pictórica y dorados, sobre todo, en los capiteles de columnas en su parte izquierda superior.

Las principales alteraciones de soporte, se calificaron de «graves», ya que se originó como consecuencia del brusco movimiento en forma de sacudida al que ha sido sometido por dos veces muy seguidas en el tiempo y que al seguir un movimiento contrario al de la situación y colocación de la disposición natural de las maderas derivó en consecuencia, en la aparición de graves fisuras que en un principio, afectaron a  la integridad del soporte.

Retablo de la Stma. Virgen de los Dolores: Esta pieza fue una de las más dañadas por los terremotos.

Mostraba importantes partes desplazadas de su ubicación actual por la situación física en la que está dentro del templo, una de las zonas más afectadas. Además de un importante desplazamiento en su estructura interna, perdió por completo el remate y numerosas pequeñas piezas talladas, doradas y policromadas que formaban parte del conjunto, sobre todo en el columnario y en la parte superior, ya que parte de los mayores desprendimientos de la techumbre arquitectónica impactaron sobre el retablo.

De la misma manera, destaca el importante desplazamiento sufrido en las juntas de unión hacia el muro que sujeta el soporte de la obra. Éste sufrió una desubicación que alcanzó entre  ocho o diez centímetros del estado original, lo que hace pensar que el revestimiento y sujeción en la parte anterior del retablo sufrió de forma considerablemente.

Los retablos de la Santa Vera Cruz y Sangre de Cristo y de San Antonio presentaban un estado de conservación, grave . Se observaron separaciones de ensambles de diversas características en toda la arquitectura de ambas piezas. Además, eran visibles las numerosas grietas y fisuras, además de desplomes y vencimientos.

Entre las alteraciones que presentaban se observó la aparición de cuarteados y defectos de adhesión y pérdida de los estratos de policromía más superficiales.

El retablo de la Virgen de la Concepción (este último conocido popularmente como de la Virgen de la Pera) también sufrieron importantes desperfectos. Abundante decoración , hojarasca y cabezas de angelotes, fueron victimas del grave impacto de la caída de cascotes de la techumbre, lo que ha llevado a que se desprendan de su lugar original y se encuentren muy deteriorados.

Casa del Paso en la Cuesta de San Francisco y locales de ensayo de bandas: 

También se vio dañada la casa del Paso que se encuentra en la Cuesta de San Francisco, produciéndose en ella diversas grietas y fisuras. De la misma manera se procedió a la retirada de pertenencias de la Hermandad a la nave propiedad de la misma. 

El local de ensayo, situado en la esquina con la Plaza de Colón fue derribado en los días posteriores debido al estado ruinoso que presentaba.

DSC_2129Estado ruinoso del antiguo local de ensayo tras los terremotos

«Carrerón» de San Francisco:

El carrerón y el claustro del antiguo hospital, también se encontraban en muy mal estado, con la descomposición de sus bóvedas y parte de los forjados de los andenes que lo recorren. Estos sufrieron derrumbamientos y colapsos a causa de los desprendimientos de algunas zonas de la cubierta del claustro. 

En los primeros momentos se encontraba en muy mal estado por lo que se apuntaló por completo especialmente en los arcos sobre los que recaía el peso del forjado, también se produjo  el descolgamiento de una de las lamparas pudiéndose ver un gran agujero que comunica con la planta primera del Hospital. 

Agujero que se comunica con la primera planta del hospital y fisura del arco

Debido a la caída de varias capas de yeso, se pudo observar la antigua decoración de este «Carrerón»

El antiguo convento quedó gravemente dañado, sumándole la anterior situación del hospital que se encontraba bastante deteriorado por el paso de los años, hay que añadir las graves consecuencias que ha tenido tras los terremotos. Tejado, suelo y paredes se han desplomado como se puede observar el las imágenes: Debido a la caída de varias capas de yeso, se pudo observar la antigua decoración de este «Carrerón»

 Fisura en el muro que se encuentra en las escaleras que suben a la primera planta del antiguo hospital

Ese mismo día jóvenes azules se encontraban en el patio ultimando los preparativos para la procesión del papel. Semanas de trabajo e ilusión se quedaron reducidas a escombro. 

 

Desprendimientos del tejado del claustro

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Desprendimientos sobre la carpa bajo la que se situaban los jóvenes que trabajaban en la procesión de papel

Estructura de andamios erigida en el crucero
Posteriormente se iniciaría la restauración de este Conjunto Monumental que se desglosaría en varias fases.
Texto: Juan Bautista Mateos y Javi Martínez. Documentación: Archivo Paso Azul.

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El origen, 1999.

Tendremos que remontarnos al último trimestre del año de 1999. En ese periodo, la Junta Directiva de la Hermandad de Labradores, Paso Azul, con su Presidente, José Antonio Mula, decide afrontar el reto de incorporar al Cortejo Religioso un nuevo Paso que desfilará la noche de Jueves Santo.

Foto: Jesualdo San Fulgencio

Ya tomada la decisión, se sucedían las típicas incógnitas ¿Qué momento de la Pasión se va a plasmar? ¿Quién se encargaría de realizarlo? ¿Cómo desfilaría? ¿A quién se le encargaría el trono?.

El primer objetivo era saber quien seria el escultor capaz de realizar una obra que reuniera las exigencias de la Hermandad en cuanto a calidad y consonancia con el resto de imágenes azules. De ello se encargó el director artístico Miguel García Peñarrubia. Comenzó su trabajo y se puso en contacto con el imaginero sevillano José Antonio Navarro Arteaga, considerado por los entendidos como uno de los mejores del país en aquel momento.

Tras valorar las distintas opciones se aprobó el ambicioso proyecto de un grupo escultórico que representaría el momento de la coronación de espinas de Nuestro Señor Jesucristo.

Para su realización, se desplazó a Sevilla una nutrida representación de la Junta Directiva, con el Presidente a la cabeza y comenzaron los contactos ya de forma más concreta. Allí mismo se planteó quién podría realizar el paso que albergaría el grupo. El propio imaginero que realizaría el Cristo de la Coronación recomendó a la directiva azul que Manuel Guzmán Bejarano fuera el tallista que hiciera el trono.

José Antonio Navarro Arteaga.
 ABC Sevilla 11-03-2011
ABC Sevilla 11-03-2001

La impresionante Imagen del Paso de Misterio de la Coronación de Espinas fue esculpida por el trianero José Antonio Navarro Arteaga.

A este ilustre imaginero lo podríamos definir como la «nueva escuela sevillana», que pese a su juventud, cuenta con el reconocimiento del mundo cofrade. Entre sus obras más destacadas se encuentran aquellas realizadas para la Hermandad de la Estrella de Sevilla o el Santísimo Cristo de Pasión y Muerte también de Sevilla cuyo rostro guarda cierta relación con el que ideara para el Paso Azul.

El Cristo de la Coronación de Espinas sería el primero de esta advocación con el que escultor haría a Jesús acompañado de romanos.

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Guzmán Bejarano, el orfebre de la madera.

Manuel Guzmán Bejarano, también de Triana, fue quien ideó el trono del Santísimo Cristo de la Coronación de Espinas. Nació el 2 de agosto de 1921 en la Plaza de la Sagrada Familia. Una vez desarrollado su propio estilo, se establece en su propio taller de la calle Pizarro 9. Completó su formación en la Escuela de Artes Aplicadas, aunando el aprendizaje de la escuela con su propia intuición desarrollada directamente en su taller, llegando a ser todo un portento en la realización de obras con ese aire barroco sevillano, aunque con propio estilo, aunando las labores de tallista y escultor con los cuales se especializó a la hora de realizar tanto sus pasos como retablos, llegando a ser maestro de maestros en las labores realizadas en caoba, cedro y pino de Flandes.

Entre sus obras más destacadas encontramos el paso del «Cachorro» de Sevilla, varios retablos de la Catedral de la Almudena en Madrid o la restauración del paso del Cristo del Gran Poder de Sevilla.

Su obra está caracterizada por el dominio de la filigrana en madera y por el uso de distintas tonalidades de caoba en sus pasos o tronos.

El nuevo trono que le encargaría la Hermandad de Labradores fue de sus últimos trabajos antes de su fallecimiento el 31 de diciembre de 2002.

Iconografía.

Este pasaje de la Biblia es el que queda fielmente reflejado en el paso de misterio que el Paso Azul encargaría el imaginero sevillano.

«Coronación de Espinas» Michelangelo Caravaggio

«Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la cohorte. Lo desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura; trenzaron una corona de espinas y se la pusieron sobre su cabeza, y en su mano derecha una caña; y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: «¡Salve, Rey de los judíos!»; y después de escupirle, cogieron la caña y le golpeaban en la cabeza. Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y lo llevaron a crucificar.«

Mt.27 ; 27-31 // Tercer Misterio Doloroso del Rosario.

Paso de Misterio de la Coronación de Espinas.

La escena ha sido compuesta en forma piramidal, en el centro, por encima de los soldados, Jesús mostrando la tortura anterior de la flagelación, y en distintos planos, tres soldados, cada uno de ellos portando sus «particulares insignias» reales (la corona, la caña-cetro y el manto púrpura bordado en oro). El conjunto es de una gran plasticidad y está dotado de gran movimiento. La totalidad de las tallas se esculpieron sobre madera de cedro.

Dentro de los rasgos que le dan la categoría de magnífica obra es el detallado estudio anatómico que se aprecia de forma patente, desde las tensiones musculares de la pierna del Cristo a las posiciones  forzadas de los propios soldados.

El rasgo mas sobresaliente de la obra del sevillano es la expresión de los rostros: la furia contenida del soldado que porta la caña, la sorna del que está postrado de rodillas ante Jesús, la diversión del que situado tras el Cristo va a «coronarlo».

Jesús, tras la horrible tortura de la flagelación que hace estremecedora la visión de su espalda, con la cabeza inclinada y los ojos caídos que constatan su agotamiento durante el transcurso de la escena en la que permite que lo torturen sin hacerles frente. Es el dolor que nace del corazón, el dolor de la soledad y el abandono. El dolor que sólo Dios ha sido capaz de experimentar por Amor. Lleva las manos atadas y potencias en la cabeza que constatan su condición divina.

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A diferencia de la mayoría de pasos de misterio relacionados con la Coronación de Espinas, el Cristo del Paso Azul está aun sin coronar, es el romano que tiene a sus espaldas el que va a proceder a colocársela. Este hecho da aun más movimiento si cabe al conjunto.

En el año 2005 el Cristo estrena nuevas potencias realizadas en plata con incrustaciones de piedras preciosas, destacando los topacios, así como la Corona de Espinas en plata con delicadísima filigrana de flores pasionarias que se entrelazan con las espinas de la Corona. Ambos elementos fueron elaborados por Juan Borrero, quien haría más tarde el trono de la Santísima Virgen de los Dolores.

Trono.

El paso o trono como lo llamaríamos en Lorca, se ha realizado en distintas tonalidades de la madera de caoba. Su estética barroca clásica esta compuesta por ornamentos exuberantes donde predominan los elementos decorativos de tipo vegetal, hojas y frutos, junto a delicadas tallas de querubines modeladas con exquisitez y finura. Destaca la filigrana barroca calada que rodea el trono y que da la sensación de ser una puntilla tallada.

El trono del  Cristo de la Coronación de Espinas está considerado por su armoniosa y cuidada estética como uno de los mejores de la Semana Santa lorquina. Junto con el del Cristo de la Buena Muerte y el de la Virgen de los Dolores, hace que el Paso Azul atesore un conjunto de tronos sin igual.

Foto Jaime Insa Gonzalez

Los talleres de Eleuterio Aragón en Motril (Granada) se encargarían de la realización de los candelabros y el resto de platería que remata el trono, el llamador y las ocho cabezas de varal. Todo en su conjunto goza de gran armonía con el trono de Bejarano. La cruz de plata situada en la parte frontal del trono es una donación con la que el orfebre granadino quiso obsequiar al Paso Azul.

El adorno floral durante Semana Santa está compuesto de rosa española y pequeñas pasionarias en los laterales del trono.


Portapasos.

ensayEl grupo es portado a hombros por 88 portapasos que visten túnicas de algodón de color beige y capa y solideo de color granate adamascado.

Para financiar la adquisición de la Imagen y trono del Cristo de la Coronación, los mayordomos azules que así lo quisieron efectuaron donaciones  adquiriendo de esta manera orden de preferencia para portar a la nueva talla el Jueves Santo de 2001.

Se realizan todos los años una media de 10 ensayos con los que sus portapasos se preparan para la salida procesional del Jueves Santo. Cada uno de ellos soporta aproximadamente 22 kilogramos sobre uno de sus hombros, sin cambiar este durante todo el recorrido y sin relevo de portapasos.

Aproximadamente 2.000 kilogramos pesa el trono del Cristo de la Coronación en su salida de Jueves Santo cuyo recorrido ronda los 1.600 metros.

El 12 de abril de 2001 salió a las calles de Lorca por primera vez el Paso de Misterio de la Coronación acompañado de sus portapasos luciendo el genial conjunto escultórico que estrenaba el Paso Azul.

Los Hermanos Mayores del Trono de la Coronación han sido Fernando Serrano Diaz, Ramon Rueda Sola, Jose Luis Romera, Alfonso Canales Valera y, actualmente, Antonio Urrea Ramos.

Acompañamiento musical.

La agrupación musical A.M. Mater Dolorosa estrenó en el año 2012 la marcha «Coronación en San Francisco» de los Hermanos Diaz Flores. Se trata de una marcha dedicada al Santísimo Cristo de la Coronación de Espinas para su procesión de Jueves Santo.

Antes de la creación de la A.M. Mater Dolorosa, la Banda de Tambores y Cornetas del Paso Azul acompañaba al Cristo de la Coronación vestidos con traje de gala inspirados en la época de  Carlos III. Estos trajes fueron estrenados en 2001 junto con la imagen y trono de la Coronación.

Llegada a Lorca. 
La Verdad 12-03-2001

Las cuatro imágenes que hiciera Artega en Triana llegan el 11 de marzo de 2001 a las 5 horas de la tarde a la ciudad de Lorca y a San Francisco, justo un mes antes de su primera salida procesional. El conjunto escultórico fue expuesto en la Iglesia de San Francisco para que los azules y todo lorquino que quisiera pudiera contemplar el maravilloso estreno que ofrecía el Paso Azul para ese año. Fue bendecido en una misa extraordinaria ante cientos de azules.

Terremoto.

Tras los fatídicos terremotos del 11 de mayo de 2011, el Paso Azul desalojó ese mismo día todas las imágenes religiosas que albergaba el templo excepto el Cristo de la Coronación. La Coronación reside todo el año en una de las capillas laterales del templo en su trono y eso hizo que no pudiera sacarse hasta el día siguiente.

A su llegada a la Casa Museo del Paso Azul donde se encontraban el Santísimo Cristo de la Buena Muerte y la Santísima Virgen de los Dolores se vivía un momento histórico para esta Hermandad. Era la primera vez que el Santísimo Cristo de la Coronación se bajaba de su trono desde 2001 y también la primera vez que que las tres imágenes religiosas del Paso Azul estaban tan cerca.

La Coronación de Espinas pudo ser visitada durante todo el periodo de rehabilitación de San Francisco en la primera planta de la Casa Museo del Paso Azul. De esta manera, la Hermandad de Labradores se convierte en el primer paso que expone la totalidad de sus imágenes a todos los visitantes después del terremoto de Lorca.

El 18 de marzo de 2012 el Santísimo Cristo de la Coronación vuelve a la Iglesia de San Francisco en un trono prestado por  el Paso Morado acompañado de todos sus portapasos.

Estandarte.

8El estandarte está bordado en oro y sedas sobre raso de color marrón y como motivo central representa la imagen del Cristo en la misma posición en la que procesiona en el trono y con el mismo gesto en la cara. El estandarte fue iniciado bajo la dirección artística de Miguel García Peñarrubia, y ha sido terminado bajo el criterio artístico de Salvador Caro Pérez-Muelas.

Entró en bastidores el 29 de noviembre de 2005. Rodeando al motivo central aparecen dos ángeles que sujetan un manto púrpura. En la parte más exterior del manto aparece una orla con espinas y flores barrocas. Tras la imagen del Cristo, el calvario y el Huerto de los Olivos. Alrededor una orla en oro con golondrinas y mariposas que según las Sagradas Escrituras fueron las que quitaron las espinas de la corona a Jesús. La greca bordada en canutillo de oro de hojas de parra tiene en su parte inferior el emblema de Jesucristo (“IHS” Iesus Hominun Salvator Jesús Salvador de los Hombres).

Debido a las lluvias y suspensión de Jueves Santo y Viernes Santo de 2007,  fue estrenado el Domingo de Resurrección de ese mismo año siendo presidente José Antonio Mula García. Salió por primera vez en procesión con el Santísimo Cristo de la Coronación el Jueves Santo del siguiente año.

Nazarenos.

nazarenoCon antecedentes del tipo de nazarenos muy parecidos creados en los años 70, en 2007, bajo la presidencia de José Antonio Mula García se renueva este grupo de nazarenos, con diseño y dirección artística de Joaquín Gimeno.

Visten túnicas azul marino, capas en raso granate, y capuz en raso celeste, profusamente bordado en oro, sedas y pedrería con motivos vegetales. Esos motivos bordados recuerdan los que llevan en sus capas Simeón y Pilatos.

En el anverso del capuz, y puesto que el grupo va a ser de acompañamiento para el Trono de la Coronación de Espinas, llevan una corona de espinas con el anagrama IHS en su centro. En la posterior, destaca el anagrama mariano o MARIA.

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Procesión de Jueves Santo.

El Cortejo del Santísimo Cristo de la Coronación en la procesión de Jueves Santo comienza con el Estandarte seguido de la Cruz Guía junto con los nazarenos de acompañamiento. Tras ellos, Simeón, Pilatos y el Gran Penitente. Tras el trono, la A.M. Mater Dolorosa, el Hermano Mayor y el Presidente de la Hermandad  junto con un grupo de 11 militares del Ejército del Aire que sirven de escolta. Por último la Caballería Romana portando banderines con la inscripción IHS en referencia al Santísimo Cristo de la Coronación de Espinas.


Texto: Miriam Lorente; Javier Martínez. Documentación: Archivo Paso Azul, GUIÁZUL, Alfonso Canales Valera,  Perspectivas de la Semana Santa de Lorca, La Verdad, ABC. Fotografías: Archivo Paso Azul, Juan Bautista Mateos, Salvador Terrones, Jaime Insa Fernández, Jesualdo San Fulgencio, Jaime Insa Gonzalez, Manuel José Leon.

“Aún antes de la historia, esta tierra estaba cuando príncipes griegos y troyanos fundaron una legendaria ciudad gobernada por el Sol. Y fue Argárica y Visigoda Reino de Taifa, Judía y Cristiana, Renacentista y Barroca, encrucijada de culturas, tierra fronteriza.

Y esta tierra milenaria de suelo grato, fue cuna de valerosos guerreros ,que durante siglos, espada contra malvados, el Reino fue segura llave (“Lorca solum gratum, castrum super astra locatum, ensis minans pravis, regni tuttisima clavis”)

Altar mayor de San Francisco (AML. Pedro Menchón, h. 1925)

Y la llamaron Eliocroca, Ilorci, Lurça, Lorca.

Y en una Lorca ya en paz, tras la caída del último bastión musulmán; sobre las antiguas piedras de sus casas solariegas, labraron sus caballeros los escudos y blasones de tan esclarecidos linajes

Y en aquellos tiempos; en pleno Renacimiento, a extramuros de la ciudad, en las antiguas Puertas de Nogalte , sobre frondoso huerto, la Iglesia de San Francisco.

Y desde entonces San Francisco fue San Francisco; y entre sus patinadas piedras ennegrecidas por el paso de los tiempos y fragantes por el incienso de los cultos, la orden seráfica que los recogía sembró entre la población un indescriptible sentir mariano.

Y Salves y Serenatas; y ofrendas y cultos litúrgicas; y pasión y amor se desbordaron. Y las buenas obras de sus frailes; y la generosidad de sus gentes y los mejores artistas moldearon San Francisco. Y madera y oro, y gubia y ángeles tallaron los mejores retablos del Barroco Murciano, que exultantes, guardaban en capillas y hornacinas, la fe de un pueblo que se expresa a gritos con silencio.

Y todo ello fue así durante más de cuatro centurias entre las que los gruesos muros del templo soportaron erguidos epidemias, guerras y catástrofes naturales”

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Un día más que avanza en el calendario, es 11 de Mayo de 2011, La Hermandad de Labradores hace balance sobre la Semana Santa del presente año y comienza a preparar la de 2012.

Todo transcurría con normalidad, cuando a las 17:05 h se dejó sentir con virulencia un seísmo moderado de 4,5 º en la escala Richter, con Intensidad VI en la escala de Mercali, alarmando a los lorquinos que se echaron a la calle .

A los pocos minutos ,varios azules se agolparon en las inmediaciones de la Iglesia para comprobar que todo seguía en orden y que las imágenes no habían sufrido ningún daño.

Cuando se encontraban en el templo, a  las 18:47 un ruido ensordecedor  seguido de un auténtico zarandeo hizo que los cimientos del templo franciscano se tambaleasen como nunca antes lo habían hecho, resquebrajándose muros , unos muros impregnados de pasión y amor, observadores a lo largo de los años de los “Vivas” y del fervor hacia la Madre. Las pilastras que sostenían la ilusión y el empeño de los azules ahora se agitaban sin clemencia, y los que allí se encontraban pudieron contemplar, como parte de la cúpula se derrumbaba arrastrando consigo los recuerdos de Salves y Serenatas.

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Y en ese mismo momento un puñal atravesó el corazón de los azules, angustiados por el estado de nuestra Iglesia, y por cómo se encontraban las imágenes que tanto amor y pasión suscitan en nuestro interior.

Los primeros instantes eran un mar de cascotes y polvo, los allí presentes, aún aturdidos por lo acontecido, no dudaron ni un solo instante, en volver a entrar y rescatar a Nuestra Madre, que se encontraba en su hornacina con el rostro afligido, como si fuese cómplice de lo ocurrido. Abandonando su Retablo, y llevada a prisa al exterior cruzando el arco franciscano, pero esta vez sin rosas, sin vivas, sin lágrimas…

De la misma manera otro grupo de azules rescataron del interior del templo al Stmo. Cristo de la Buena Muerte (Cristo Yacente) liderados por  Vicente Sánchez del Rey, Hermano mayor de la comisión a la que pertenece dicha talla.

Al salir del templo y tras poner en un lugar seguro a las sagradas imágenes, pudieron visualizar los efectos que el terremoto había provocado en el exterior del templo barroco.

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Aquella torre que desde cualquier punto de Lorca se podía identificar, cuyas campanas volteaban reuniendo a los azules para felicitar a su Madre, aquella torre que se mantuvo incólume durante siglos, ahora se encontraba rota de dolor al ver que la Madre abandona el templo entre cascotes y polvo.

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 “Y San Francisco dejó de ser San Francisco; y se apagó la luz y el fulgor de sus retablos; con capillas y hornacinas ya vacías, su torre triste desde entonces mira al suelo y te busca”

Y su reloj que tantas noches ha mantenido en vilo a los corazones azules, ahora hecho añicos, se había parado a las 18:47 , un tal 11 de Mayo.

 

” Y nuestra Semana Santa; que es caballo y cuadriga; que es bordada en seda y oro; que es sacrificio y esfuerzo; que es fervor mariano y pasión por nuestra Madre, quedó huérfana de San Francisco”

Con la llegada de la  oscura y solitaria noche sobre el templo barroco, llegó la incertidumbre de los azules, sobre si nuestra Iglesia aún se mantendría en pie cuando saliese el sol.

P1190174Llegó el  12 de mayo y la luz comenzaba a iluminar la veleta inclinada de la torre, poco a poco el campanario se hizo visible, mientras el sol bañaba las grietas de dolor en forma de piedra; finalmente se hizo visible la totalidad del templo en el cual se colaban algunos rayos luminosos a través de las heridas abiertas el día anterior.

No mucho más tarde, un gran número de azules se encontraba junto a la puerta de la Iglesia, con el fin de entrar y rescatar todo aquello que se pudiese salvar tras la caída de cascotes.

Al fin se abrieron las puertas, haciendose evidente el mal estado del templo;  lejos de la cobardía y el abatimiento, los allí presentes entraron con un arrojo memorable,  sacando todos los elementos posibles, con un silencio sepulcral para evitar vibraciones que pudiesen ocasionar la caída de nuevos cascotes.

Juan Bautista Mateos Alcolea

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